Es interesante como cambia la perspectiva de la vision de lo que importa realmente en la gestion de la salud publica cuando vemos cuanto puede afectar la gestion de los recursos humanos en los resultados. Si hablamos como estamos hablando de la supervision de los MIR o de la gestion de la asistencia sanitaria en Malaga pero y si ahora nos trasladamos a la India y consideramos la mortalidad materna y como se ha gestionado el desafio de escasez en recursos humanos en el estado de Tamil Nadu. En la India el gasto privado en salud y la privatizacion de los servicios sanitarios es alta y esto causa inmensas inequidades entre los diferentes estados. El estado de Gujarat sin embargo depende casi exclusivamente en partenariado publico privado en la salud. Lo importante aqui es que  cuando estamos hablando de inversion en la salud publica y en recursos humanos estamos apostando a vidas humanas. Esto no es un juego de ruleta y creo que como posibles futuros gestores en sanidad debemos tener en cuenta este aspecto. Aunque aprendamos los marcos teoricos empresariales debemos tener en cuentas los resultados que buscamos, es decir no deshumanizar a la gestion sanitaria.  Entonces en Tamil Nadu que es el onceavo estado mas grande en el pais y el sexto mas poblado donde la mortalidad infantil es 31 por 1000  y es considerablemente mas baja que la del pais 57 por 1000 y tiene una mortalidad materna de 71 por 100,000 nv. Tamil Nadu ha seguido confiando en un modelo de atencion primario publico aunque sufre cronicas deficiencias en el numero de especialistas, cirujanos, obstetras y ginecologos en el sistema publico. Se nos cuenta que el gobierno ha seguido invirtiendo en centros de salud primario y extendiendo las horas de servicios en los centros existentes. Para lidiar con los problemas de recursos humanos se utilizaron estrategias  como lo que se llama “enhancement of the non-specialist physician and nurses”  entre otras. Se nos explica que tambien en el mundo actual globalizado el control y los desafios para gestionar los recursos humanos escapa a veces a los sistemas de salud de cada pais. Ejemplo de esto es la gran emigracion de los medicos de la India al Reino Unido,Canada y Australia. Mientras que la India ha perdido ya 5 billones de dolares en costos de formacion de sus medicos desde 1951 a causa de esta emigracion.  Deberian los estados exigir a sus graduados una responsabilidad social mayor hacia la sociedad estado que los forma? Deberia la comunidad mundial de la salud intervenir en este fuga de medicos de los paises mas necesitados?

Mariela.

Leveraging human capital to reduce maternal mortality in India: enhanced public

health system or public-private partnership?

Human Resources for Health 2009, 7:18 doi:10.1186/1478-4491-7-18

 

http://www.human-resources-health.com/content/7/1/18

 

Anuncios
Posteado por: zigala | marzo 18, 2009

¿Médico 24 horas?

Por fin puedo inaugurar este blog…y es que las nuevas tecnologías han entrado en mi casa. Lo haré de una forma modesta, y con una noticia local: la propuesta por parte de diversos sectores y estructuras políticas de que se ofrezca atención médica durante las 24 horas del día de todos los pueblos de Málaga.
La propuesta, de marcado tinte populista, aparte de ser una inconsciencia, conlleva grandes contradicciones. Cuando se inició la reforma sanitaria del Sistema Sanitario Español (tema que se ha tratado ampliamente en el máster), se preconizó un modelo asistencial basado en el aumento de la calidad tanto de las urgencias hospitalarias como extrahospitalarias, dotándose de puntos de urgencias en distintos Centros de Salud. En virtud de criterios de población y de lejanía a sitios de urgencias se han ido aumentando estos puntos.
En Málaga existen 66 municipios, y la propuesta incluye situar un punto de urgencias en todos y cada uno de ellos, como mínimo…y al quedar la figura de ‘médico de pueblo’ desterrada en la reforma, y a la luz del marco europeo sobre directivas sanitarias, este medida se nos antoja imposible. ¿Por qué?
A priori apenas existen un par de posibilidades para la realización de esta propuesta: aumentar la actividad continuada de los profesionales sanitarios de distintos puntos de urgencias en otros (aquello que hemos comentado inviable por la directiva europea sobre límite de horarios), o bien aumentar los recursos humanos: contratar personal específico. Analicemos.
Hagamos unas simples cuentas: hemos de colocar un equipo básico de atención -médico, enfermera y celador que hace las veces de conductor-, en dos turnos diarios, o hasta 3, y asumiendo que el sábado y domingo cada equipo dará la cobertura las 24 horas. ¿Cuántos necesitamos? Pues 6 profesionales de cada categoría por punto, es decir, 396 médicos, 396 enfermeras y 396 celadores. Ante estos datos, se podrían hacer un par de reflexiones: la económica que vamos a obviar (es decir, cuánto costaría al sistema asumir este plan) y qué supondría, desde el punto de vista de recursos humanos esta propuesta. De forma muy gráfica…
Málaga recibe cada año algo más de 45 nuevos residentes de Medicina de Familia, es decir, necesitaríamos 8 convocatorias enteras ‘de salida’ para cubrir las necesidades…pero no nos quedemos aquí, ya que esto supone dejar sin cubrir otros puestos necesarios en Centros de Atención Primaria, Servicios de Urgencias de los distintos hospitales…con la añadidura de que sabemos que no todas las plazas se cubren, ya sea por escasez o por abandono de la especialidad durante la formación; por lo tanto,  según Rafael González, hasta dentro de 20 años no sería posible llevar a cabo ese objetivo.
¿Qué ocurriría si dedicáramos todo ese esfuerzo, no sólo económico, sino de personal, formación…a la mejora en la asistencia en poblaciones en que las estadísticas señalan que se producen menos de 1 (una) urgencia al día?¿Y si lo dedicamos a potencias las reales Urgencias? ¿Y si…?
En honor a Rafael González.
Jorge (Cayetano)

Posteado por: dragovampiro | marzo 17, 2009

PROFESIONAL TÓXICO Y DIGNIDAD HUMANA: BREVE REFLEXIÓN BIOÉTICA.

rmexico-3-museos-2008-003

Se le vino encima. Tenía dos cuernos. La embestida era de toro, el cuerpo no.    Te conozco- dijo riéndose la muchacha- . ¿Crees que voy a cometer la tontería de cogerte por los cuernos? Uno de tus cuernos es postizo.   Eres una metáfora.  Entonces el unicornio, al verse reconocido, se arrodilló ante la muchacha.

Enrique Anderson Imbert –


Recapitulando algunos conceptos expresados por los honorables ponentes de la mesa redonda del pasado viernes, acontecida en la Escuela Andaluza de Salud Pública, bajo el tema: “Gestores y profesionales sanitarios: ¿más lejos o más cerca?”, existe una frase que me llamó la atención, no solamente por el significado que tenía dentro de sí, sino por la aceptación implícita que existía dentro de los mismos escuchas;  consintiéndose, al parecer, como una expresión normal dentro de la jerga de la Gestión: el “profesional tóxico”.

Me trajo al recuerdo una palabra con la que algunas personas en Bogotá se refieren a otras personas dedicadas al reciclaje de basura, triste problema social de muchos países latinoamericanos y de la cual Colombia no es ajena. Los llaman los “desechables”, adjetivo que desde todo punto de vista está lesionando gravemente la dignidad del otro ser humano, que por diferentes circunstancias tiene diferencias muy marcadas, en este caso sociales, económicas y educativas, con aquel que categoriza con fuerza demoledora, con poca caridad y ningún respeto a otro ser humano.

Sabemos que la dignidad es algo absoluto e inherente en cualquier persona; es algo íntimo, permanente e indisoluble del hombre (o mujer) por cuanto es hombre (o mujer). Gracias a la dignidad, el ser humano se orienta hacia la grandeza, en la medida en que puede tener la conciencia para actuar con libertad y elegir. Y así se perfecciona.

Mediante el término “profesional tóxico” se realiza doble mal; por una parte dicotomiza a los gestores y a los profesionales no permitiéndoles ser parte de un todo armónico (ya expuesto por mí en otra entrada de este blog); y por otro lado, se etiqueta nefastamente al que piensa diferente, por ese mismo hecho. Existe claramente una lesión a la dignidad del par.

Esto es algo muy común en las guerras. Recuerdo que cuando cursaba la materia de “Guerra y conflictos armados” como parte de la capacitación en Relaciones Internacionales que recibí en la Academia Diplomática de San Carlos, se nos comentaba que una forma psicológica de defensa que tenemos los seres humanos ante un conflicto es etiquetar al contrario con un sustantivo o un adjetivo que logre “deshumanizar” al otro y así no tener la carga de conciencia de matar o agredir a otro ser humano. Estamos atacando a un no-humano, a un enemigo que no es como yo: se merece su exterminio. Y así se actúa.

No debo ejemplificar mucho: solamente recordemos la eliminación sistemática de los judíos por los nazis, o la muerte en campos de exterminio de gitanos, comunistas, homosexuales, eslavos y un gran etcétera por estas fuerzas del terror que anulaban la dignidad del otro mediante etiquetas. O más recientemente, durante el conflicto de Ruanda, cuando las facciones de hutus radicales mataron a los tutsis y hutus moderados, etiquetándolos como “los diablos”: Ya no eran humanos, eran bestias que deberían ser exterminadas, y así asesinaron a casi 800.000 personas.

Pienso que para generar un clima de armonía dentro de la gestión sanitaria, se debe comenzar por un respeto absoluto de los valores, no sólo por los organizacionales, sino por los más básicos, que son los inherentes al ser humano. Al referirse al otro por medio de etiquetas y adjetivaciones innecesarias (y en este caso indignantes), sólo se consigue ampliar las brechas y atentar contra el equilibrio de la estructura de la Empresa. El respeto por la dignidad del otro debe ser un valor de prima facie en cualquier organización, y más en las del sector salud, por muy diferentes que sean los puntos de vista.

La dignidad en el ser humano es algo que existe, por el mismo hecho de ser hombre o ser mujer. No es algo impuesto, ni algo que podemos retirar a nuestro antojo. La dignidad permanece y es inmutable, no importando que en un momento dado la sociedad, por la razón que sea, decida limitar este valor; La dignidad puede ser arbitrariamente manipulada, pero jamás extinguida. Cada ser humano es único e irremplazable, y abarca todas y cada una de sus dimensiones.

El término de “profesional tóxico” debe ser completamente erradicado del roman paladino  de la gestión sanitaria.

Para terminar os dejo con esta extraordinaria sinfonía del compositor polaco contemporáneo Henryc Górecki. Es el segundo movimiento de la Sinfonía número 3, llamada de “Las canciones dolientes”. Está basada en una inscripción garabateada en la pared de una prisión de la Gestapo en Zakopane al sur de Polonia. Las palabras pertenecían a la adolescente de dieciocho años Helena Wanda Błażusiakówna, encarcelada en 1944. La inscripción decía: «O Mamo nie płacz nie—Niebios Przeczysta Królowo Ty zawsze wspieraj mnie» («Oh mamá, no llores – Inmaculada Reina Celestial, socórreme siempre»). Sólo para reflexionar sobre el cómo, con un adjetivo, lesionamos profundamente la dignidad del otro y lo convertimos en un enemigo que debemos destruir, y no nos damos cuenta de que el otro es solo un ser humano con profundas diferencias, a veces radicales, de las nuestras. Pero esto no le quita ni un ápice su valor y su dignidad. Las organizaciones sanitarias no son campos de batalla. Al menos nunca lo deben ser en este sentido.

Abrazos,

Edwin (dragovampiro)


Posteado por: dragovampiro | marzo 15, 2009

CONTRA MANIQUEOS EN CLAVE DE RACHMANINOV

san_agustin2

No salgas fuera, vuelve a ti mismo; en el interior del hombre habita la verdad. Y si encuentras tu naturaleza mutable, trasciéndete a ti mismo.” – San Agustín-

Tras el debate que tuvimos en la Escuela Andaluza de Salud Pública, bajo el tema: “Gestores y profesionales sanitarios: ¿más lejos o más cerca?”, se me vinieron a la cabeza varios temas de reflexión, pero unidos en un común denominador y me decidí a escribir algo al respecto, con dos intenciones precisas.

La primera de ellas es colocar todas las cosas parecidas en una misma cesta. Quizá, con este hecho, intento emular (y de lejos) a Rachmaninov, quien en su Rapsodia sobre un tema de Paganini, realizó veinticuatro variaciones sobre una misma composición, Tomando como base el Capricho número 24 para violín de Nicolo Paganini.

Cabe la pena destacar que en la variación número XVIII de dicha Rapsodia,  Rachmaninov  realiza una inversión total del tema original del ilustre violinista y compositor italiano. Y esto es lo que voy a intentar hacer en este ensayo: invertir, con argumentos, tras reflexionar, y esa es mi segunda intención a lo largo de este escrito: proponer lo contrario a lo expuesto.

Pero antes, debo transitar por otro concepto. El maniqueísmo: Surgió en Persia en el siglo III de nuestra era y fue promulgada por el filósofo Manes; se fundamenta, al igual que otras corrientes dualistas, como el gnosticismo, los mandeos y los mazdeístas, en la existencia de dos principios eternos, absolutos y contrarios: el bien y el mal. El maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad sino del dominio del mal sobre nuestra vida.

San Agustín, obispo de Hipona (383 – 430) consideró que era una herejía contra el cristianismo que se estaba afianzando durante el Imperio Romano (época patrística del cristianismo) y escribió varios ensayos contra esta tendencia filosófico-religiosa que estaba comenzando a consolidarse en el norte de África, destacándose el titulado “Contra Fausto, maniqueo” quien era el líder de los que seguían esta corriente dualista en la región.

¿Y dónde está el maniqueísmo en todo esto?

El mismo título de la conferencia era dualista y más bien doblemente dualista: Gestores sanitarios por un lado y profesionales de la salud, por otro; más lejos por un lado y más cerca por otro. Ya, de por sí, invitaba a la separación del uno en dos: los buenos y los malos. Pero surge la pregunta, ¿Y quién es el “bueno” y quién es el “malo”?  O, por lo menos, si me están presentando la gestión con un muro en la frontera, ¿por qué separar y no unir? ¿Es que acaso, como comentaba Hans Küng, el egregio teólogo de Tubingen, hablando de las religiones monoteístas, no es más lo que nos une que lo que nos separa? ¿Por qué y para qué dualizar?

Durante el debate, los tres invitados, bastantes conocedores del tema y de su misión, eso no lo pongo en menor duda, se apoyaban siempre en lo mismo: El dualismo. Con frases como “Los míos y los nuestros”, “ellos y nosotros”, “los gestores se basan en la propaganda, los médicos en el cotilleo”, “los médicos son…..” (Y eso que era un médico quien estaba hablando….supondría que estaba intentando crear el límite entre los profesionales sanitarios, por un lado y los gestores por otro, ya que hubiera dicho de forma correcta: “los médicos somos…..”). Hasta allí llega el dualismo. Ni siquiera la amistad intrínseca que se forja entre colegas cabe en este modelo de gestión, común a los tres expositores: separar es la regla.

He sido, a lo largo de mi carrera un médico gestor. Si. Y no encuentro ninguna incompatibilidad ética, ni legal ni profesional en serlo. Por supuesto que los administrativos, en muchos de los casos, tenían que tomar y aplicar decisiones legales y técnicas que escapaban a la peritación de los que éramos más clínicos, como es lógico (la parte administrativa jamás se metía en las decisiones estrictamente médicas sobre un paciente, pero actuábamos en consenso y se veía un excelente funcionamiento de la Empresa. Y eso que era un hospital público. La horizontalización de la empresa, los sentimientos de amistad y reconocimiento por el trabajo del otro y el colegaje eran las máximas de funcionamiento. Por supuesto que existían conflictos, y a veces graves, pero entre todos los intentábamos resolver. Y ahí seguíamos. Y ganábamos todos, especialmente los pacientes. Pero las cosas a veces no tienen el final feliz de los cuentos de hadas. Yo ya me había retirado, por diferentes motivos, de trabajar en dicho hospital, y la directora, por numerosas razones que no vienen al caso, se convirtió en la gran dictadora. Todo el trabajo de tejido humano y de redes internas y externas que habíamos conseguido a lo largo de unos diez años, se destruyó, al comenzar a separar a los gestores y a los especialistas, con el agravante de enfrentarlos permanentemente en la toma de decisiones. ¿Divide y vencerás? Decía así la máxima. Pero a la vuelta de un par de años el descontento era total y tan grave, que el mismo Ministerio de Sanidad la “invitó” a renunciar”. Pero el daño del fantasma dualista ya estaba hecho.

Lo mismo aconteció en el otro sitio donde yo trabajaba, de corte totalmente privado. Mientras nuestro gerente (quien era un contador público y para nada se metía con las decisiones médicas) seguía unas directrices de incorporación del personal a las decisiones pertinentes dentro de la gestión, todos nos sentíamos muy bien trabajando para la Empresa, y el paciente era siempre el más satisfecho. Pero por decisiones de los nuevos dueños de la Empresa, el gerente tuvo que dimitir y se posesionó en el cargo una gerente venida de Medellín, con no sé cuántos diplomas y postgrados de universidades de la “Ivy League” norteamericana, con ideas bastante “novedosas” en reingeniería y en benchmarking, que lo primero que hizo fue colocar un muro entre gestores y especialistas, (y otro entre gestores y pacientes), rompiendo puentes de comunicación estables y muy funcionales, y a la larga hizo quebrar una empresa de casi 15 años en el mercado, en tan solo nueve meses. Un parto muy complicado, con óbito fetal, atendido por el Doctor dualismo.

No estoy en contra de las nuevas técnicas de la administración aplicadas a la gestión sanitaria. Muy por el contrario, la riqueza que tienen, y los resultados que se obtienen,  sabiéndolas aplicar son enormes. Tampoco me resiento al cambio. Todo lo contrario, la innovación para mí es sana evolución, no ajena a peligros, pero al menos vale la pena pensar y tomar el riesgo. Pero en lo que no puedo estar de acuerdo es en la dualización del sistema sanitario. Al parecer existe esta práctica, como atavismo de viejas tendencias administrativas en el área sanitaria, y es un deber ético intentar eliminarlas. Caen dentro se su propia contradicción los gerentes de los hospitales que a bien vinieron a compartir con nosotros sus experiencias y sus planes: nada pueden lograr (o muy poco) si separan de tajo al médico y al gestor.

Como conclusión, el dualismo dentro de la gestión sanitaria es una práctica que separa desde un principio y es nefasta para el buen funcionamiento de las organizaciones. Rompe la unidad y los fines comunes. Lesiona gravemente la identificación con el otro y verticaliza los puentes de gestión. Deshumaniza la relación con el par, y crea posiblemente relaciones de superioridad por parte de unos y de otros. Desde mi perspectiva, el nuevo líder debe saber aplicar el concepto de unidad y romper de una vez por todas con las tendencias maniqueas dentro de la organización sanitaria. Es nuestra responsabilidad ética.

Y ahora os dejo con la bellísima melodía de la variación XVIII de Rachmaninov de la Rapsodia sobre un tema de Paganini; fue la mejor que pude encontrar en youtube. La interpreta el pianista ruso Ilya Itin, ganador de la medalla de oro del concurso mundial de piano de Leeds (UK) en 1996, espero que la disfrutéis.

Abrazos,

Edwin (dragovampiro)

Posteado por: hakimy | marzo 15, 2009

Rebanada de pastel Vs Gestion humanitaria

imagen92

Hola a todos
Después de la platica del Viernes salí con muchas ideas haciendo ruido en mi cabeza confusa , sobre todo el curioso concepto de “la brecha” la siempre presente separación o frontera entre pacientes y clínicos entre clínicos y gestores así también entre gestores y políticos; una frontera que no estoy muy seguro de que naturaleza es ¿será de comunicación? ¿De intereses? Quizás sea de todo un poco, ¿no?
Esta claro que no es lo mismo hablar en el idioma de votos parado en una tribuna política que hablar desde las aulas de la universidad Que no es lo mismo hablar desde las necesidades de atención que genera un padecimiento, que hablar uniformado de bata y el estetoscopio, hablar de intereses económicos que de posturas ideológicas.
Curioso el hecho de que siendo el mismo idioma se utilizan lenguajes diferentes dependiendo donde y cuando; que incluso siendo la misma persona cambia tu lenguaje si tu posición así lo hace.
El lenguaje en la amplio sentido de la palabra puede ser un arma sumamente poderosa, un instrumento de transmisión de sentimientos, conocimiento e ideas pero también de dominio y manipulación por ello pienso que beberíamos tener mas cuidado con el y ser mas atentos a los elementos que están a su alrededor.
Y ya entrando en materia quiero compartirles algunas reflexiones resultado de la revisión de un articulo publicado en FRIDE ( fundación para las relaciones internacionales y el dialogo exterior) en su numero de Mayo 2007 que lleva por titulo “La división del Trabajo entre los donantes Europeos: ¿ Reparto del pastel o compromiso con la eficacia?”
Primeramente y partiendo del hecho que la globalización es la lógica predominante en el planeta; si la tierra es el espacio común único, y los seres humanos una especie profundamente interdependiente; entonces la noción de cooperación Norte-Sur debe ser redefinida. En un mundo de conflictos, enfrenamientos, de una gran acumulación de riquezas por una parte minúscula en detrimento de la exclusión de la otra parte mayoritaria con las terribles consecuencias que esto trae en si.
Esto exige una gestión global y consciente de los recursos con que contamos. Y ahí, la categoría central de la cooperación y la solidaridad; Una cooperación y solidaridad en el marco de la justicia el derecho y las acciones humanitarias.
Pienso que nunca antes la acción humanitaria, neutral, imparcial e independiente por naturaleza y por definición legal, se había utilizado tanto en el discurso político y nunca antes se había pervertido tanto el concepto. Utilizada mucho más allá de la retórica: usada en beneficio de intereses económicos, manipulada como instrumento al servicio de la política, como elemento de una negociación, como herramienta de pacificación o como propaganda de una intervención como hemos podido ver en repetidas ocasiones.
Pero apenas se habla de las consecuencias de estas estrategias para las poblaciones víctimas de las crisis y conflictos, a las que estas políticas, estas diplomacias, estos Ejércitos, dicen ayudar.
Los países con poder de intervención o de influencia global muestran una sorprendente visión selectiva sobre qué conflictos merecen ser atendidos y superados y cuáles pueden seguir generando sufrimiento sin que sus poblaciones merezcan su preocupación “humanitaria”. Kosovo frente a Chechenia. Afganistán frente a República Democrática del Congo. Irak frente a Sri Lanka. Intereses de primera y de segunda así como víctimas de primera y de segunda.
Situación influida en parte por la fortaleza institucional del país receptor, a mayor fortaleza aumentaran las exigencias de calidad y eficiencia hacia los donantes y mas capacidad para ser participe activo de esta ayuda por tanto es probable que si no hay un interés de algún recurso natural comercial o de otro tipo ya sabemos a donde ira la ayuda.
Tristemente se revela muchas veces que bajo esa “obligación moral” de intervenir se esconden intereses que poco tienen que ver con la compasión hacia las víctimas de una crisis. De lo contrario, no tendría explicación el hecho de que esos mismos países que lanzan intervenciones en nombre de las víctimas no se molesten antes en cubrir los llamamientos consolidados de fondos presentados por Naciones Unidas para la protección de esos mismos civiles.
El debate sobre la división del trabajo entre donantes de la ayuda al desarrollo se ha intensificado con la propuesta de un código de conducta por parte de la comisión Europea expresada en la declaración de Paris en Marzo 2005.
No obstante persisten las dudas sobre la capacidad de generar los efectos deseados quizá seria bueno preguntarse sobre la reflexión autocrítica del sistema de ayuda internacional para no generar en una reedición de la repartición colonial de los países pobres entre los donantes Europeos.
Y si esta serie de iniciativas que intentan regular la ayuda ademas dejara claro que lenguaje es el que se habla sabríamos todos a que estamos jugando o al menos sabríamos si queremos participar del banquete o hacer buena Gestión humanitaria.

Emmanuel

Posteado por: longforce | marzo 13, 2009

La gestion de los recursos humanos en HAITI, un contraste.

  1. Primero agradecer Helene por contarnos sobre sus experencias durante  su proceso de formacion academica como medico, sus expectativas relativas a la carrera y sobre todo la forma en que el estado de su pais gestiona los recursos humanos que dispone.
    Inspirandome de este aporte tan ilustre de la companera sobre la inseguridad de los profesionales y de sus ilusiones en el sector de la salud, es una oportunidad para mi expresar mi primer disgusto y hostilidad frente a un ministro de sanidad de mi pais que tuvo el valor de declarar con mucha audacia al final de mis estudios en el ano 2006 a Cuba una semana antes de mi graduacion que * los nuevos galenos tienen que trabajar a su regreso en el pais sin esperanza de especializarse*
    Fue una bomba y un puñazo para nosotros escuchar tal aberacion de la boca de un personage de alto nivel del pais, mientras la revolucion cubana en su vision global de formar gratuitatemente medicos del tercer mundo nos garantiza desde el primer ano de la carrera la especialidad que queremos. Una gran controversia entre un pais que quiere formar medicos para reducir las desigualdades sociales y facilitar la acesibilidad de los mas humildes a los servicios, dispuesto a ofrecer gratuitamente todos los recursos necesarios despues de nuestra formacion para nuestra especialidad respectiva y un pais que carece espectacularmente de profesionales especializados en el sector de Salud y cuyo pueblo tiene ansias de gozar de una buena salud.
    Es obvio que el pais necesita de la presencia de un personal formado en atencion primaria y dispuesto a ayudar a la poblacion mas apartada y de dificil aceso.Razon por la cual, el ministerio de sanidad de Cuba implemento un programa de formacion continua en MGI( MEDICINA GENERAL INTEGRAL) a nuestro regreso a nuestro pais (HAITI ) que consiste a dar una asistencia integral a la poblacion mediante identificacion de factores de riesgo en la comunidad, trabajar con grupos de edades vulnerables a traves de un plan de prevencion y de promocion de salud.
    Este programa en una gran medida deberia de constituir la base fundamental de la gestion de los recursos humanos recientemente graduados y una posibilidad enorme para la formacion continua de estos , ya que como el sistema cubano, resulta ser el enlace entre la formacion en MGI y la secunda especialidad que nos espera en Cuba. Ademas , es una forma o una estrategia bastante eficaz para que el pais guardara  a sus medicos sin necesidad de emigrar hacia otros paises en busca de otras alternativas de especializacion, teniendo en cuenta nuestro alto nivel de compromiso tanto con la revolucion cubana que ha invertido lo poco que dispone para darnos una formacion de calidad como con este pueblo haitiano que ha invertido sudor y esperanza  en nosotros.
    Sin embargo, el unico interes del estado o del ministerio de aquel entonces radicaba fundamentalmente en asignarnos un puesto de trabajo como medico general para el resto de nuestra vida profesional sin la menor preocupacion para nuestra formacion continua y la actualizacion de nuestros conocimientos bajo un sistema de incentivos que esta lejos de responder a nuestras necesidades basicas.
    ¿Cual fue exactamente la verdadera razon o faceta  de la declaracion del senor el ministro una semana antes de graduarnos?
    Desafornunadamente, estamos en un pais para repetir el otro donde el capitalismo es demaciado salvage o donde la competicion no se convierte en regla para aumentar conocimientos o perfecionar  nivel de conocimientos a favor de los usuarios o aportar un granito de satisfaccion a la poblacion sino sacarle sin perdon la gran cantidad posible de dinero, por lo que contrariamente a Cuba nuestra medicina es mas curativa que preventiva.De hecho formar a mas personas en determinades especialidades seria sinonimo de quitarle ganancia a los privados o disminuir el beneficio a los sectores que acaparan tanto al sistema publico como privado.
    Pues, es vergonzoso ver un sistema nacional de salud publica convertirse en un sistema nacional de salud privada mientras el 80 por ciento de la ploblacion no tiene dinero para consultarse o atenderse con un especialista.
    Por lo tanto quiero terminar mis relexiones repitiendo esta frase francesa * science sans conscience n´est que ruine de l´ame *
    *ciencia sin conciencia es ruina del ama*
    Disculpame la traduccion por favor.
    JEAN FRESNEL
Posteado por: dtejada | marzo 11, 2009

Mis sentimientos y temores

En estas semanas hemos estado hablando en diversas presentaciones sobre la gestión de las emociones, como comportarse frente a diversas eventualidades del día a día y como transformar nuestros sentimientos o la forma en como racionalizamos nuestros sentimientos, incluso hemos planteado con que hemisferio es que le damos razón a pensamientos irracionales; y todo esto me ha traído reiteradamente un pensamiento : ¨será que para ser un buen gestor se deben llenar una serie de requisitos (nada que ver con tu currículo) de carácter y actitudes como ser racional (incluso cuando las cosas te afecten deben aparentar ser un bloque de hielo y actuar, luego le lloraras al psicoanalista), saber ¨manipular a las personas¨, tanto a las que son tus subordinadas como hasta cierto punto a tus superiores, siempre debes parecer capaz de resolverlo todo en un tiempo razonable y adecuado, debes saber tener una sonrisa y una actitud amable para conquistar el corazón de aquellos a quienes les obligas a hacer hasta lo imposible para cumplir tus objetivos y tener una cara lo bastante seria y creíble para aquellos que no quieran adecuarse a tus objetivos , e incluso en ocasiones tener una cara flexible para aquellos con los que no tienes posibilidad de llegar a ningún acuerdo pero no te puedes deshacer de ellos¨. En clases hace unas semanas atrás, también hablábamos de que nos gustarían clases para saber como negociar con los políticos, pero según han pasado los días creo que las clases son mas que necesarias, no solo para negociar con los políticos sino para negociar hasta con nuestros compañeros de trabajo. Al parecer tener simples conversaciones ha dejado de ser lo mas importante y ahora lo mas importante es saber escuchar (simplemente para saber quienes piensan de acuerdo a tu línea de actuación y quienes no) y luego hacer creer que tomaras en cuenta sus opiniones pero de una manera sumamente creíble introducir las actuaciones que has tenido pensadas desde un principio. Todo esto me ha causado grandes dudas, ya no solo acerca de mis conocimientos de las teorías de la gestión sanitaria sino mas bien en mi capacidad personal de convencimiento, de utilización de palabras bonitas y me pregunto ¿ será que tendremos que tomar las mismas clases que les dan a los políticos para desarrollar esas mismas capacidades (negociación, palabras bonitas, sonrisas adecuadas, caras serias en momentos oportunos, etc)? ¿nos convertiremos tarde o temprano en el político que muchos odian?

Dennis

Posteado por: flor191 | marzo 11, 2009

Historias de mi desilusion (capitulo 3: hombre por piezas)

homer_simpson_xray


Toda mi carrera en medicina, todos los seis anos en universidad nos decian que lo principal es ver en el paciente un ser integral, que tratamos al hombre, no enfermedad y que cada especialista aparte de su area de conocimiento debe manejar aspectos basicos de medicina.

Lo olvide todo el dia cuando entre en residencia de otorrinolaringologia. Nadie de mis tutores ni siquiera tenian fonendoscopios. No estaba en la lista de mis deberes auscultar y de hecho no habia medico otorrinolaringologo en la planta que me podria guiar en eso. El concepto del paciente integral se arruino como castillo de naipes. Me quede con cabezas. No existia nada aparte de narices, oidos, gargantas. Y eso me gustaba, aprendia rapido, leia solo anatomia de cabeza y cuello (hasta ahora recuerdo cinco plexos de cavum tympani y puedo explicar teoria Bekeshi-Fletcher de percepcion de sonido), podia preocuparme solo con lo que mas me interesaba. Y eso me daba seguridad. Estaba ilusionada con cabeza… Mi ilusion arruino el pequeno ligamento…

Eso fue con hija de mi profesora de cirugia. Me la llevaron para consulta. La nina de 12 anos fue atropellada por el coche y tras un ano surgieron problemas de sinusitis, cefaleas, vision, telorismo, problemas endocrinos. Ya fue examinada por neurologo, oftalmologo, neurocirujano y ahora estaba conmigo – todavia sin diagnostico. Me ayudo mi edad, no tenia miedo de decir a su mama que no se que pasa con nina, pero tratare a ver en manuales. Tras estudiar varios libros en oftalmologia, cirugia maxillofacial, otorrinolaringologia, neurocirugia descubri el diagnosis de fractura de complejo NOE – nasoorbitoethmoidal con ruptura de canthal tendon. Era la primera vez que conoci este ligamento, aunque acaba a dos milimetros de area donde operamos senos de nariz, pero lo peor fue que nadie en la clinica de otorrinolaringologia universitaria lo sabia. Tampoco lo sabian en las clinicas de oftalmologia, neurocirugia, cirugia maxillofacial, donde la madre de nina buscaba atencion. Oftalmologo la mando a cirujano maxillofacial, maxillofacial a neurocirujano, neurocirujano al otorrino… Y hasta con saber el diagnostico nadie de estos cuatro se atreveria a operarlo – “no es mio”…

Asi entendi lo vicioso que era dividir paciente por partes. Estabamos cuatro especialistas atropellandonos en una sola cabeza sin poder solucionar algo que estaba por su anatomia y sentido clinico entre nuestros terrenos (complejo nasoorbitoethmoidal esta en la frontera de nariz, fossa craneal anterior-cerebro, ojo y al mismo tiempo representa estructura de la cara esteticamente crucial). El problema estaba en la frontera y resultaba ser una mancha blanca porque para entender y solucionarlo se necesitaba un equipo de especialistas compartiendo conocimiento…Y sin este trabajo en equipo surgia mucho miedo – y si lo hago yo y surge problema con ojo/nariz/cerebro/estetica van a decir que no era dentro de mi especialidad?

Sigo estar encantada con mi especialidad, pero me hago muchas preguntas acerca de este caso. Parece que hemos descompuesto nuestros pacientes por piezas y hemos perdido imagen integral. Para volver este imagen ya necesitamos no solo un par de ojos sino ojos de varios especialistas. Por eso yo veo muy importante fomentar colaboracion entre especialidades adyacentes (creando grupos tipo cluster preestablecidos dentro del hospital, dentro de la ciudad, pais o area de salud para evitar los consultantes impersonales, para que los medicos de cluster se conozcan)- uno no puede ser al mismo tiempo cirujano maxillofacial, neurocirujano, otorrino y oftalmologo, pero uno puede aportar al trabajo de equipo repartiendo conocimiento y responsabilidad. Y ya no hay tanto miedo…

nff1


Posteado por: dragovampiro | marzo 9, 2009

MEDICINA DE FAMILIA: PARADIGMA EN EVOLUCIÓN

barcelona-marzo-2009-018

Hola a todos y todas. Acabo de regresar de Barcelona donde, entre muchas otras cosas, estuve hablando con un gran amigo médico, quién recientemente presentó su prueba del MIR. Estaba algo dudoso, ya que no sabía qué camino tomar, entre la medicina interna y la medicina de familia. Lo escuché, caminando por en medio de unos hermosos árboles de un parque de Esplugues de Llobregat, bajo un cielo azul, coronado por un hermoso sol, aunque con algo de frío, recordándome algunas tardes bogotanas.

Muchas veces (o tal vez la mayoría de ellas), es importante callar y dejar a la otra persona que se auto-escuche. Y quizá haciendo una que otra pregunta, neutral, pero intentando encauzar un hilo conductor de reflexión. Tal vez una mezcla entre la mayeútica socrática y psicoanálisis freudiano. Y así lo hice.

Su temor era el gran volumen de conocimiento que tendría que manejar como médico de familia, sumado al supuesto escaso respeto que tendría, si seguía esta especialización, dentro de la comunidad médica. -¿Esto último va en serio?- me preguntaba.

Recordé, mientras él hablaba y yo escuchaba, como, cuando decidí ser dermatólogo, todos mis profesores de medicina interna me miraban desconcertados, y algunos de ellos hacían comentarios muy sesgados, incorrectos y prejuiciados. Pensaban que la dermatología era algo así como una cosmetología médica, a la cual iban todos los vagos (aquellos que les daba pereza estudiar), los cobardes (aquellos que odiaban los turnos y el supuesto estrés constante) y los que no amaban la medicina (o no la consideraban lo seria que para ellos, los internistas, sí que lo era).

Pero la realidad era todo lo contrario: la dermatología era una especialidad en constante renovación, donde podía investigar en diferentes áreas, con medicamentos cada vez más novedosos, donde se debía estudiar una ingente cantidad de información, no sólo clínica y preventiva, sino también molecular e inmunológica. Una especialidad que abarcaba un gran abanico de pacientes, sin limitarme a una parte de ellos (niños, adolescentes, adultos, tercera edad, ancianos, embarazadas….) y en donde me formaba en actividades quirúrgicas, tecnológicas y por supuesto cosméticas. La percepción de mis profesores internistas era errada. Y la dermatología era feliz y definitivamente lo mío (y lo sigue siendo). En lo único en que tenían razón mis colegas era en que no tenía que hacer turnos. Y como nunca incorporé el pensamiento judeo-cristiano imperante de que si no sufres no vale, entonces para mí era una ventaja absoluta este hecho.

Años después, esos mismo profesores, me decían: -tomaste la mejor decisión en su momento- cuando veían que mi especialidad me permitía vivir más en familia, tener más tiempo para mí mismo, viajar mucho más, estudiar más tranquilamente, dedicarle el tiempo que necesitaban mis pacientes y de mis estudiante y residentes, ser amigo de ellos, al poderles escuchar, tener quizá una mayor variedad de acción (asistencial, quirúrgica, patológica, estética, docencia, etc), y por qué no, ganar mucho más dinero.

El paradigma había cambiado.

Mi amigo seguía hablando, y de repente, sin darse cuenta, expresaba ideas largas en catalán. Y eso era una buena señal: se estaba escuchando; no me estaba hablando a mí, sino a él mismo. En una de esas tomé la palabra y le referí brevemente lo que os acabo de contar. La ventaja que me da el ser médico unos cuantos años más que él, el hecho de ser un especialista y además imbuido en la medicina de familia (lo cual dista mucho de ser una contradicción como muchos lo creen): Me formaron para ser un médico dermatólogo y no un simple “pielólogo”. Nunca he dejado de ver a mis pacientes como un todo y sí soy de los especialistas que no temen ver un electrocardiograma, analizar medianamente una radiografía de tórax o formular un antibiótico para una faringoamigdalitis bacteriana, teniendo en cuenta mis obvias limitaciones.

Poco a poco mi amigo se dio cuenta de la gran riqueza que tendría el elegir medicina de familia como su filosofía de vida y actividad laboral; cómo no tendría que avergonzarse ante sus colegas internistas de ser un médico de familia (los paradigmas han ido cambiando y evolucionando muchísimo en este aspecto), los clisés se han ido superando, la medicina de familia es la medicina del futuro (sin significar que los especialistas perdamos nuestro campo, somos también muy importantes para el buen funcionamiento de una buena gestión en salud – no pueden prescindir de nosotros tampoco-). Todos hacemos una gran red en beneficio de la sociedad y de los pacientes

Y en cuanto a la primera duda de mi amigo, el miedo a tener que abordar una gran cantidad de conocimiento actualizado, también los especialistas la tenemos; más enfocada en un tema determinado, pero a veces agobiante y generadora de inseguridades. Así que ¿cuál es la diferencia? Ninguna.

Perdió sus miedos. Logró matar a sus fantasmas. Y pienso que tomó la decisión correcta.

De tal forma que mi amigo ya decidió hacerse médico de familia. Y está muy orgulloso de ello. Y nos fuimos con otros amigos (algunos médicos también) a celebrar la decisión, y os confieso que estuvimos todos de marcha por el centro de Barcelona hasta las 7 de la mañana de hoy domingo. Valía la pena. Tan pronto llegué a mi casa en Granada, le envié alguna información que me pareció pertinente que conociera y de esta, comparto este video con vosotros.

Un abrazo,

Edwin (dragovampiro)

Posteado por: flor191 | febrero 27, 2009

Historias de mi desilusion (capitulo 2: seguridad)

 

 

seguridad2

 

 

Seguridad… Una palabra dulce de pyramide de Maslow, necesidad esencial de cualquiera criatura… Seguridad no existe. Entenderlo era mi segunda desilusion . Asi aqui les voy a relatar como pajarito cayo del nido…

 

Toda mi vida estaba bien planeada. Y yo iba bien, de acuerdo con este plan. O pensaba que voy bien. Primero – escuela pre-medica, titulo con mencion honorifica, despues universidad medica, titulo con mencion honorifica, certificados de ingles, espanol, frances, trabajo cientifico, guardias, diploma de traductora, despues residencia. Los padres apoyaban, protegian y yo creia que si uno trabaja y estudia, por fin va a lograr algo. Algo estaba alli, en futuro, en niebla y era sobre mis deseos: hacer mi especialidad, ser independiente, ganar la vida, trabajar en el hospital, vivir en mi ciudad,  pensaba que por lo menos nivel de educacion y todos estos diplomas podran ayudarme, que la sociedad lo valora. Y yo me sentia segura.

 

 Desilusion me logro en forma de Ley 553. Eso fue en el ultimo ano de mi carrera universitaria, cuando tuve que elegir especialidad. La ley cambio todo el sistema de formacion medica especializada. En vez de mas de 60 especialidades a elegir, los alumnos de sexto nos enfrentamos con solo 6 basicas (cirugia general, ginecologia, radiologia, terapia, salud publica, pediatria), residencias se acortaban a 1 ano y despues uno tenia que trabajar 3 anos en sistema de atencion primaria para acceder a otras especialidades. Residencias por estas especialidades dejaban de ser gratuitas y duraban 2 anos. 2 anos sin salario, con mucho trabajo y pagando 2000 euros al ano. Y como yo queria otorrinolaringologia y al no encontrarlo en la lista de 6 especialidades la primavera de 2007 pase sin dormir. No veia ya mi futuro, no veia niebla, no veia  deseos. Seguridad no existia.  Lo unico que me quedaba era  residencia en cirugia de 1 ano y despues trabajo en atencion primaria 3 anos. Y solo despues residencia en otorrino. Al tomar en cuenta que al graduarse yo tenia 23 anos y el proceso de formacion supuesta se alarga en 6 anos sin apoyo economico y con 4 anos de cirugia general que realmente no me gusta tanto yo entendi que ya no estoy muy segura si quiero ejecutar esta profesion. Porque el precio era muy alto: posibilidad de tener familia, 4 anos en especialidad que no me gusta, 3 anos en atencion primaria, a lo mejor fuera de mi ciudad, 4000 euros por residencia y ausencia de salario… En agosto la ley fue cancelada y entre en residencia de otorrinolaringologia…

 

Pero no estaba feliz. Algo rompio en mi – pues este indespensable sentido de seguridad desaparecio. Antes pensaba: “Tu haces lo mejor posible y tu estado te protege”.  O por lo menos no te molesta a realizar tus suenos. En el agosto sabia que no es asi. Que tu estado te va a usar, va a romper tu vida y cuando ya no sirves para nada te echara a la basura, como lo hace con nuestros jubilados. Aparecio el miedo, que van a aprobar la ley de nuevoo van a introducir derivacio de residentes a las areas distantes del pais…

 

Lo que yo odio es cuando dos juegan al juego y uno de estos no conoce las reglas de juego. Si nosotros, medicos somos el barro del estado para reparar los agujeros del sistema sanitario hay que escribirlo en la puerta de la facultad de medicina: Eres barro. O soldado. Y cada que entra tiene que ser fidel al estado. Y hacer lo que exige sin pensar en su vida. Al ciego…

 

Antes en la Union Sovietica los estudiantes de medicina estaban sometidos a distribucion obligatoria. Sin pasar un ano Dios sabe donde uno no obtenia diploma. Pero era el pacto – la gente lo sabia de antemano y lo aceptaba… En mi caso era en el ultimo curso, tomando en cuenta la vulnerabilidad de los graduados, que ya han sacrificado 6 anos, que tienen vocacion…

 

A pesar de que todo salio para mi bien me quede con mucha incertidumbre y preguntas sin respuesta: Hasta que punto el estado puede intervenir en formacion medica de posgrado segun sus necesidades urgentes? (en mi caso falta de medicos de atencion primaria y falta de medicos en la zona rural) Si estas medidas a corto plazo no van a perjudicar en futuro la misma existencia de especialidades fuera de seis basicas de la lista? Y si se puede obligar a medico de elegir lo que realmente el no quiere? Cual sera su desempeno en este caso? Porque la profesion medica es la mas regulada por estado despues de profesiones militares? Y hasta que punto se puede explotar nuestra vulnerabilidad por vocacion a medicina y por esfuerzo aplicado para llegar a ser medico? Y si somos barro? Y si seguridad existe? …

« Newer Posts - Older Posts »

Categorías